• 22ABR - 2015

    La gran familia

    Monitores y entrenadores

    Paralelamente a la mejora de las instalaciones del club,  Amaya ha venido experimentando un notable incremento en la demanda de actividades deportivas, por parte de socios de todas las edades. Para responder a estas necesidades, ha sido fundamental la creación y equipamiento de infraestructuras, pero sobre todo la selección de profesionales con titulación y experiencia. Uno de los más veteranos es Enrike Sangüesa, monitor del gimnasio y entrenador de la sección de gimnasia artística desde mediados de los 90. Él es por lo tanto una de las voces “más autorizadas” para hablar de la gran evolución que Amaya ha tenido en estas últimas dos décadas.

    “Desde su construcción hasta el día de hoy, el uso que se ha venido haciendo del gimnasio ha cambiado por completo. De ser una instalación para ‘cuatro musculitos’ ha pasado a utilizarse por gente de todas las edades y condiciones físicas: desde jóvenes hasta personas mayores, pasando por deportistas de competición, que utilizan el trabajo en sala para completar su entrenamiento; también contamos con usuarios que empiezan a venir para recuperarse de alguna lesión y acaban por engancharse. Los monitores nos encargamos de confeccionar tablas personalizadas que se adapten a sus objetivos, y luego ellos pueden realizar el ejercicio de una manera autónoma e independiente. Además, en los últimos 20 años se ha mejorado muchísimo el gimnasio, que ahora es mucho más amplio y cuenta con una variedad mucho mayor de máquinas, tanto de cardio como de musculación. Todo esto se pone a disposición de todos los socios sin que les suponga un sobrecoste con respecto a su cuota anual”.

    Enrike